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II Concurso de microrrelatos

Cruz Roja Ávila y Cerveza Raíz Cuadrada te traen el II Concurso de Microrrelatos “El origen lo ponemos nosotros”.  Este año cuenta con un matiz muy especial, ya que lo realizaremos de la mano de una de las entidades que más ha hecho por nuestra sociedad y más en el último año, Cruz Roja. El objetivo no es otro que el de concienciar a los participantes de la difícil situación por la que están atravesando muchas personas durante la pandemia.

Desde lunes día 12 de abril y hasta el 23 del mismo mes, quedará abierto el plazo para la presentación de textos.  De igual manera, el viernes 9 de abril quedarán publicadas las bases para poder participar.  LOS TEXTOS ENVIADOS ANTES, NO SE TENDRÁN EN CUENTA.

Existirán dos distinciones, Mejor microrrelato y Mejor microrrelato abulenses. Ambas premiadas con la raíz cuadrada de la edad del vencedor en litros de nuestra cerveza. ¿A qué esperas para participar?

Entrega tu Microrrelato

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    Microrrelato ganador de la edición 2020

    “Nautupi” de Ánzoni Martín

    Los muertos llegaron en masa a la playa. Cuerpos tumefactos, teñidos de muerte purpúrea, fueron arrastrados por las olas hasta arribar a la arena ante la mirada indiferente de los bañistas de Nakupenda. Aquellos náufragos inertes  se amontonaban en la orilla sin guardar la distancia de seguridad legal ni usar mascarilla.

    Todos eran de procedencia europea, pero debíamos agruparlos por nacionalidades para establecer un control estadístico. Aquí, en Tanzania, el origen lo ponemos nosotros, a nuestra manera,  atendiendo a sus rasgos faciales y a la constitución. Nos dejamos guiar por el nautupi, el susurro de los dioses, una intuición especial heredada de nuestros más sabios ancestros. Relleno otra ficha. Este último debe ser español, ha llegado con un botellín en la mano.

    Mejor relato abulense​ 2020

    “Cervezamancia” de Maria Eugenia Hernández Grande

    Al igual que unos predicen el futuro en los posos del café, un día descubrí que yo tenía la habilidad de leer los restos de la cerveza. Mejor en vaso de caña que en pinta; más fácil en tercio que en botellín por la anchura del culo de la botella; más interesante si el lúpulo provenía de una rubia que tener que adivinar las andanzas de una negra fermentada. Me hice famoso en todos los garitos con una adecuada estrategia de marketing y un rótulo en neón rosa que hizo mi amigo “Chapas” y que colocaba a mi vera en la barra del bar de turno. “El origen lo ponemos nosotros”, rezaba el susodicho anzuelo del que me valía para atraer a mi clientela. Aunque todo tenía truco, con una cerveza en mano todos los tertulianos me contaban sus penas, yo sólo tenía que decirles lo que necesitaban escuchar.